El sábado salimos, por primera vez desde que estoy en La Pobla en dirección norte.Recorrimos la larga casi playa que se forma a levante del dique del puerto, como si volviera a casa en kayak.
El nivel del agua está tan bajo en esta época del año que los erizos van con un cubo en la mano para ir remojándose.
Y el agua es como un cristal limpio. Visualmente. Y fría como un demonio.Lo cual no es un obstáculo para que Germán, que ha aprendido a esquimotar de forma autodidacta lo practique para no perderlo. El chubasquero del deca hace su función, informa.
Fuimos hasta aguas de El Puig de Santa María.Realizamos muchos avistamientos de cormoranes, cigueñuelas y demás parientes. ¡Que grandísimo Gerald Durrell!. Para cualquiera que sea aficionado a la novela, la naturaleza, los animales y reírse es el autor ideal. Hermano del escritor serio Lawrence Durrell.
Pescadores educados y de los otros en las puntas de los espigones.También había boyas con catufos. Recipientes huecos donde se meten los pulpos. Me puse a subir una tira por curiosidad. A medias vi que no era una buena idea, arrié y marcha.
Vimos varios montones de lo que podríamos llamar "la casa de mis sueños". Tejado a dos aguas, fachada a la playa, arboles alrededor, tranquilidad, la música del mar, el olor a sal, una palmera muy alta ... ¿qué mas se puede pedir?
También esas torres como obeliscos posmodernos metálicos y oxidados utilizados antañocomo cuentamillas para barcos.
Cerca, y agazapadas entre los altos edificios de apartamentos, están las omnipresente torres de avistamiento de piratas berberiscos. Parece que siempre ha habido pateras, solo que ahora no traen billete de vuelta y vienen desarmados. Con todos mis respetos a los seres humanos que vienen en ellas hoy en día. ¡Como estarán allí para venir aquí así!Playas casi privadas por la escasez de accesos terrestres. A veces únicamente privados.
Y a la vuelta el skyline.

En calculo de primero, el Sr. Juan Peña, profesor de cálculo y Jefe de estudios dijo: "Vamos a hacer un ejercicio muy bonito de integrales hiperbólicas...", a lo que no tarde en replicar, repelente como yo solo "¿Bonitooooo? Un ejercicio de calculo ¿bonitooooo?", a lo que el repondió: "Mira, lo único feo son los apartamentos al borde del mar, el resto son interpretaciones subjetivas". Callé respetuosamente y agache la cabeza. Le tenia un gran respeto. Ahí van las fotos.


Me imagino a mi mismo yendo con el kayak de La Pobla a nuestro nuevo Club, en Canet d'En Berenguer. Ya falta menos. Ya solo es cuestión de tiempo. De recorrer el camino a casa.
Bello día. Bella mar. Buena compañía.


Y atarlo para que nadie se llame a engaño sobre la posibilidad de que sea un objeto publico o privado.
Para atarlo, hay que aprovechar la forma 
Se cierra la ida y la vuelta de la gaza colocándolas paralelas dentro de la pieza de aluminio y se cierra con unas tenazas que tengan el mango lo más largo posible.
Se repite por el otro extremo calculando que quede ajustado el kayak y la barra que lo sostiene dentro del círculo que cierran cable y candado.
Lógicamente, si no está el hangar contra la pared, hay que repetir por el otro extremo.


