martes, 26 de febrero de 2008

El camino de casa

El sábado salimos, por primera vez desde que estoy en La Pobla en dirección norte.

Recorrimos la larga casi playa que se forma a levante del dique del puerto, como si volviera a casa en kayak.

El nivel del agua está tan bajo en esta época del año que los erizos van con un cubo en la mano para ir remojándose.


Y el agua es como un cristal limpio. Visualmente. Y fría como un demonio.

Lo cual no es un obstáculo para que Germán, que ha aprendido a esquimotar de forma autodidacta lo practique para no perderlo. El chubasquero del deca hace su función, informa.



Fuimos hasta aguas de El Puig de Santa María.

Realizamos muchos avistamientos de cormoranes, cigueñuelas y demás parientes. ¡Que grandísimo Gerald Durrell!. Para cualquiera que sea aficionado a la novela, la naturaleza, los animales y reírse es el autor ideal. Hermano del escritor serio Lawrence Durrell.

Pescadores educados y de los otros en las puntas de los espigones.

También había boyas con catufos. Recipientes huecos donde se meten los pulpos. Me puse a subir una tira por curiosidad. A medias vi que no era una buena idea, arrié y marcha.

Vimos varios montones de lo que podríamos llamar "la casa de mis sueños". Tejado a dos aguas, fachada a la playa, arboles alrededor, tranquilidad, la música del mar, el olor a sal, una palmera muy alta ... ¿qué mas se puede pedir?

También esas torres como obeliscos posmodernos metálicos y oxidados utilizados antañocomo cuentamillas para barcos.

Cerca, y agazapadas entre los altos edificios de apartamentos, están las omnipresente torres de avistamiento de piratas berberiscos. Parece que siempre ha habido pateras, solo que ahora no traen billete de vuelta y vienen desarmados. Con todos mis respetos a los seres humanos que vienen en ellas hoy en día. ¡Como estarán allí para venir aquí así!
Playas casi privadas por la escasez de accesos terrestres. A veces únicamente privados.

Y a la vuelta el skyline.



En calculo de primero, el Sr. Juan Peña, profesor de cálculo y Jefe de estudios dijo: "Vamos a hacer un ejercicio muy bonito de integrales hiperbólicas...", a lo que no tarde en replicar, repelente como yo solo "¿Bonitooooo? Un ejercicio de calculo ¿bonitooooo?", a lo que el repondió: "Mira, lo único feo son los apartamentos al borde del mar, el resto son interpretaciones subjetivas". Callé respetuosamente y agache la cabeza. Le tenia un gran respeto. Ahí van las fotos.




Me imagino a mi mismo yendo con el kayak de La Pobla a nuestro nuevo Club, en Canet d'En Berenguer. Ya falta menos. Ya solo es cuestión de tiempo. De recorrer el camino a casa.

Bello día. Bella mar. Buena compañía.

viernes, 22 de febrero de 2008

Si quieren llevársela ...

... se lo van a llevar igual. Aunque lo metas en una caja fuerte lastrada.

Pero hay que poner algún medio de disuasión. Y no se puede electrificar porque es de plástico.

Así es que hay que atarlo y suspenderlo.

Suspenderlo de dos cintas lo mas anchas posible para que en periodos de inactividad prolongada no se deforme el casco permanentemente por el contacto con una superficie dura y el calor del sol.

Y atarlo para que nadie se llame a engaño sobre la posibilidad de que sea un objeto publico o privado.
Para suspenderlo bastan con unos 5 metros de cinta de nylon lo mas ancha posible, un corte, dos nudos y colgando de la barra superior. O unas cinchas de las que venden ya con la hebilla puesta.

Para atarlo, hay que aprovechar la forma abananada, esto es, mas gorda en el centro que en los extremos para envolverlo con una gaza, una vuelta de cable de acero o sistema similar que no se pueda violentar sin ayuda de herramienta especifica, esto es, con premeditación.

Para ello necesitamos 4 metros de cable de acero forrado de 4 mm por ejemplo,

unas piezas de aluminio que luego se cerraran sobre las gazas de los extremos

y unos candados marinos.

Se cierra la ida y la vuelta de la gaza colocándolas paralelas dentro de la pieza de aluminio y se cierra con unas tenazas que tengan el mango lo más largo posible.

Se repite por el otro extremo calculando que quede ajustado el kayak y la barra que lo sostiene dentro del círculo que cierran cable y candado.


Lógicamente, si no está el hangar contra la pared, hay que repetir por el otro extremo.
En cualquier caso, ni en el garaje de tu casa estaría seguro. Pero algún medio hay que poner desde el momento en que dejas tu kayak en un puerto deportivo al que tiene acceso cualquier persona, algunas de ellas aburridas, que es lo peor del mundo.

lunes, 18 de febrero de 2008

Canoexpo

"No pretendas que las cosas sean como las deseas; deséalas como son." Epicteto

Este fin de semana he ido a Canoexpo. La feria del kayak en el mundo ... del Reino Unido.

Ausencias incluso de propios y significativos y presencia de los grandes y omnipresentes.

Curiosas novedades y primicias.
Personalidades del mundo del kayak. Yo no. Él.
Montones de palas y accesorios.
La aportación de Ikea al mundo del piragüismo.

Y azafatas un poco distintas de las de otras ferias del mundo civilizado.

Atiendo peticiones.

martes, 12 de febrero de 2008

Salir desde casa

"La riqueza consiste mucho más en disfrutar que en poseer." Aristóteles


Cuando no vives en una casa con patio o jardín o un gran garaje y calle mojable, esto es, cuando vives en un piso, con un garaje comunitario y, particularmente, cuando tienes un coche alto o furgoneta, todo se complica bastante para salir con el kayak. Y si es de plastico, más.

La logística de salir de casa pude durar media hora perfectamente, suponiendo que sepas dónde está todo y lo tengas empaquetado sino puesto.

Un ratito hasta el punto de embarque (muy variable) y otra media hora para estar en el agua con el cubre puesto y paleando.

A la vuelta todo se alarga más en proporción inversa al sol que luzca y lo aseado que seas lo normal es llevar algun recipiente estanco donde meter todo lo que este mojado de agua salada excepto el kayak y la pala, quitar como se pueda la mayor cantidad de arena de estos y estibarlos en la baca, goteando sobre el coche peligrosa agua salada. La pala dentro, pero asegurado, dicen las malas lenguas que se han dado casos de ser multado por "no llevar la carga sujeta dentro del coche".

Secarse, vestirse y caminito.

Si no tienes donde quitar el agua salada al kayak en casa, es mejor llevar una garrafita de agua dulce en el maletero para limpiarlo un poco en la playa antes de subirlo al coche y guardarlo hasta la próxima, una de 8 litros bastaría.

Una vez en casa, guardar el kayak en una posición cómoda para evitar deformaciones, endulzar el equipamiento y colgar a secar.

El neopreno se puede, después de endulzar secar en secadora, vuelta y vuelta, pero ojo con lo que va con el neopreno y no es neopreno.

La cámara acuática y el gps remojarla un cuartillo de hora y dejar secar luego a la sombra. Aunque mejor haberlos llevado en una funda estanca.

Ducharse y compensar a la familia por la ausencia.

martes, 5 de febrero de 2008

Adios calmas de enero. Bienvenido febrerillo el loco

"Las olas son más grandes de cerca"


He tenido tiempo de experimentar el Nordkapp con mar plato durante las calmas de enero.

Ayer vi que ya han vuelto las olas. Desde tierra me gusta el sonido a cañonazos de las olas contra los diques.

Desde el agua ... es otra cosa.

El sábado fui a la orilla a experimentar dejándome arrastrar de lado por las tenues olillas que advierten de la llegada de sus primas de Zumosal.

Estuve contándole a un chico nuevo como hacer un apoyo de presión. Es mejor aprenderlo cuando la ola es diminuta. Con olas grandes no apetece a nadie aprenderlo.

Él me preguntaba que porqué me dejaba caer sobre la ola, que lo lógico era lo contrario, intentar equilibrarse inclinándose hacia la orilla.

Le contesté que el instinto, a veces, te pide cosas que no garantizan la supervivencia.

Cuando patinas, si te aceleras, tu cerebro te pide tirarte hacia atrás y entonces corres más y aterrizas. Hay que tirarse hacia adelante y bajar el centro de gravedad, si lo sabes.

Cuando te coge la ola de costado hay que apoyarse en ella, intentando dejar la cabeza lo más encima y cerca del kayak posible. Y esa reacción hay que experimentarla, si puede ser, con gaseosa, y si no, con olas pequeñas mejor que grandes.

Cuando las olas te parecen pequeñas, es que son perfectas, cuando te parecen estupendas, igual es un estupendo dia para la bici.

Surfear de la rompiente a la playa, se surfea mejor con piraguas cortas. De las de surf principalmente (que chistoso estoy hoy).

¿He contado ya que el nordkapp surfea las grandes olas de leva sin hacer nada? ¿Dejando unicamente que te atrapen?

Ahora empieza su año el mar. Ha hecho su receso de la temporada y empieza a hacer sus ejercicios de invierno. Pronto llegará el marzo ventoso, el abril lluvioso, mayo florido y hermoso ...

Pero para todo eso aún falta bastante.

Espero sacar tiempo para contar muchas cosas de aquí a allá.

viernes, 1 de febrero de 2008

Tamariu. Viaje al Pasado.

En septiembre de 2005 y de rebote con carambola fui a parar sin habérmelo propuesto a un camping maravilloso en Calella de Palafrugell. A no confundir con la otra Calella, de donde venía rebotado.

Un sitio estupendo en un mes estupendo. Perfecto para ir con niños.

Mis intenciones eran, entre otras cosas, escaparme una mañana para navegar en una excursión organizada de Kayaking Costa Brava.

Y una vez allí esperé a que se formara un grupo para una excursión de una mañana y me uní a él.

Fue la salida desde Tamariu, con entrada a la cueva del Obispo y sus mosquitos caníbales del Caribe, paradita en Cala Gélida (o algo así) y toboganes salvajes del mar del país de la tramuntana, que es como llamán allí al viento Norte con componente Este. Y si no que me corrijan.

Venían una guía estupenda alta, guapa, con conjunto amarillo de reed con cubrebañeras integrado y Avocet de plástico, barco de apoyo con todas las cámaras de fotos (menos la mía), un matrimonio posiblemente de jubilados de Oklahoma y 5 Belgas. Los Belgas dicen que están locos. Pero lo dicen los franceses sólo. Ellos sabrán porqué.

El caso es que el paseo fue con un kayak con el que luego me encontraría más veces como ya he contado: mi amigo el Oasis Rainbow.

Albergaba la esperanza de que todavía tuvieran el Rotomod Ysak (otro gran kayak) como barco de excursiones porque tenía mucho interés en probarlo. De hecho en la página de KCB hay fotos de excursiones con Ysaks.

En cuanto salías del abrigo de las calas te encontrabas con una mar que, por aquel entonces a mí me producía un cierto respeto. (¡Ay del que no respete al mar!)

No tardé en comprobar la gran estabilidad del Rainbow incluso meneándonos entre borreguitos y otras simpatías marítimas.

Todavía hoy se me ponen algunos pelos de punta de acordarme cuando Ester dijo de entrar a la Cueva del Obispo. Y pensé: "¿Para qué? ¿Un suicidio colectivo sorpresa?" Y luego al salir como me fuí 100 metros mar adentro huyendo de las rompientes mientras los demás enfilaban nada más salir la siguiente cala.

Fue una bonita experiencia. Si además no tienes que llevar más que la ropa (y un paquete de galletas "El Príncipe") y al bajarte decir adiós muy buenas y pagar, se reduce a sólamente el rato de disfrute en el agua y conocer gente.

Pasar por los canalillos entre las piedras con el empuje del agua sin pensar en el casco ("Si me meten por aquí será que no hay problema, ¿no?"), espantar a los toplesistas al entrar a comernos las galletas en una cala, ver los restos del tiempo y las ruinas de otras épocas cuando los pescadores tenían sus garajes en esas calas para salir a calar y los chalets casi escondidos por los árboles, casi invisibles hasta que no estás encima ... casi abandonados. Y piensas "¿Quién, teniendo esta casa, vive en otra parte?". Luego te contestas tú solo y te dices "¡Pero mira que llegas a preguntarte bobadas!".

Un viaje recomendable, un camping muy recomendable, especialmente con niños, buena gastronomía y las fotos ... sólo en mi cabeza, no llevé la cámara.

Tiempo Canet d'En Berenguer